Primer plano de una llana rectangular y un palustre junto al pie de un albañil subido en un andamio

Qué es la legalización de obras y cómo afecta a tu propiedad

Primer plano de una llana rectangular y un palustre junto al pie de un albañil subido en un andamio
Primer plano de una llana rectangular y un palustre junto al pie de un albañil subido en un andamio

La legalización de obras es el proceso administrativo que consiste en regularizar una obra que se ha realizado sin la correspondiente licencia o autorización municipal. Se trata de una situación irregular que puede acarrear consecuencias negativas tanto para el propietario como para el inmueble.

Las obras que requieren de una licencia o autorización municipal son aquellas que afectan a la estructura, la distribución, la superficie o la apariencia exterior de una edificación. Algunos ejemplos son: ampliar una vivienda, construir una piscina, cambiar una ventana, instalar un aire acondicionado, etc.

Si se realiza una obra sin la licencia o autorización municipal correspondiente, se está incurriendo en una infracción urbanística que puede ser sancionada por el ayuntamiento. Las sanciones pueden variar según el tipo y la gravedad de la infracción, pero pueden ir desde multas económicas hasta la demolición de la obra.

Además, realizar una obra sin licencia o autorización municipal puede tener otras consecuencias negativas para el propietario y el inmueble, como:

  • Perder el derecho a solicitar subvenciones o ayudas públicas para la rehabilitación o mejora del inmueble.
  • Tener problemas para contratar o renovar el seguro del inmueble o para recibir indemnizaciones en caso de siniestro.
  • Tener dificultades para vender o alquilar el inmueble o para obtener financiación hipotecaria.
  • Tener discrepancias con el catastro o el registro de la propiedad sobre los datos reales del inmueble.
  • Tener conflictos con los vecinos o la comunidad de propietarios por incumplir las normas de convivencia o las condiciones estéticas del edificio.

Para evitar esto, lo más recomendable es solicitar siempre la licencia o autorización municipal antes de realizar cualquier obra que lo requiera. Sin embargo, si ya se ha realizado una obra sin licencia o autorización municipal, existe la posibilidad de legalizarla mediante el procedimiento establecido por el ayuntamiento.

La legalización de obras consiste en presentar ante el ayuntamiento una solicitud acompañada de la documentación técnica que acredite que la obra cumple con las condiciones urbanísticas y técnicas exigidas por la normativa vigente. El ayuntamiento revisará la solicitud y podrá conceder o denegar la legalización de la obra.

El coste económico de la legalización de obras depende del tipo y la magnitud de la obra, así como de las tasas e impuestos municipales que se deban abonar. Además, si se ha iniciado un expediente sancionador por infracción urbanística, se deberá pagar también la multa correspondiente.

No siempre es posible legalizar una obra, sobre todo cuando el proyecto no es compatible con el planeamiento urbanístico y con las normas técnicas aplicables. En caso de que la obra no sea legalizable, se deberá proceder a su demolición o restitución al estado anterior.

La legalización de obras es un proceso complejo y delicado que requiere del asesoramiento y la intervención de profesionales cualificados. En Arquiscostasur somos expertos en legalización de obras y te ofrecemos un servicio integral que incluye desde el estudio previo hasta la tramitación final. Si tienes alguna duda o necesitas legalizar una obra, contacta con nosotros e infórmate sin compromiso.