
Los residuos generados por una obra o demolición son aquellos materiales que se desechan durante el proceso de construcción o destrucción de una edificación. Estos residuos pueden ser de diferentes tipos, como escombros, metales, maderas, plásticos, vidrios, etc. y deben ser gestionados adecuadamente para evitar problemas ambientales, sanitarios y legales.
La gestión de los residuos de obra o demolición implica una serie de pasos que deben seguirse desde el inicio hasta el final del proyecto. Estos pasos son los siguientes:
- Planificar la gestión de los residuos antes de empezar la obra o demolición. Esto implica identificar los tipos y cantidades de residuos que se van a generar, así como las opciones de reducción, reutilización, reciclaje o eliminación que se van a aplicar. También se debe elaborar un plan de gestión de residuos que incluya los medios técnicos y humanos necesarios, así como el presupuesto y el calendario previstos.
- Separar los residuos en origen según su naturaleza y características. Esto facilita su posterior tratamiento y aprovechamiento. Se deben utilizar contenedores o sacos específicos para cada tipo de residuo y etiquetarlos correctamente. También se debe evitar mezclar los residuos con otros materiales que puedan contaminarlos o dificultar su reciclaje.
- Transportar los residuos a un centro autorizado para su tratamiento. Se debe contratar a una empresa especializada en el transporte de residuos que cumpla con la normativa vigente y que disponga de los vehículos adecuados para cada tipo de residuo. También se debe solicitar el documento de control y seguimiento (DCS) que acredita la correcta gestión de los residuos.
- Tratar los residuos según su destino final. Los residuos pueden ser sometidos a diferentes procesos según su potencial de aprovechamiento. Algunos ejemplos son: la valorización energética (quemar los residuos para producir energía), el compostaje (transformar los residuos orgánicos en abono), el reciclaje (convertir los residuos en nuevos materiales o productos) o la eliminación (depositar los residuos en un vertedero controlado).
- Documentar y justificar la gestión de los residuos. Se debe conservar toda la documentación relativa a la gestión de los residuos, como el plan de gestión, los DCS, las facturas, los certificados, etc. y presentarla ante las autoridades competentes cuando sea requerido. También se debe cumplir con las obligaciones fiscales y tributarias derivadas de la gestión de los residuos.
La gestión de los residuos generados por una obra o demolición es una responsabilidad tanto del promotor como del constructor del proyecto. Una buena gestión de los residuos no solo contribuye a proteger el medio ambiente y la salud pública, sino que también supone un ahorro económico y ofrece una mejor imagen del proyecto.
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